ÚN.- La encíclica “verde” del papa Francisco, divulgada
oficialmente 24 de Mayo de 2015, llega en un momento clave para la comunidad
internacional, que en seis meses celebra una cumbre en París (Francia) para frenar el calentamiento del planeta, según los expertos.
El texto del papa, de casi 200 páginas, pretende influir sobre las decisiones que se tomarán en diciembre contra el calentamiento del planeta, un tema que preocupa “mucho” al 79% de los ciudadanos, según un sondeo realizado en forma simultánea en 79 países.
La encíclica, llamada Laudato si (Alabado seas, en italiano antiguo), invita a tomar acciones concretas para frenar este fenómeno causado por una explotación insensata y cuyos efectos padecen sobre todo los países más pobres.
El texto del papa, de casi 200 páginas, pretende influir sobre las decisiones que se tomarán en diciembre contra el calentamiento del planeta, un tema que preocupa “mucho” al 79% de los ciudadanos, según un sondeo realizado en forma simultánea en 79 países.
La encíclica, llamada Laudato si (Alabado seas, en italiano antiguo), invita a tomar acciones concretas para frenar este fenómeno causado por una explotación insensata y cuyos efectos padecen sobre todo los países más pobres.
“Llama la
atención”, escribe Bergoglio, “la debilidad de la política
internacional. El sometimiento de la política ante la tecnología y las
finanzas se muestra en el fracaso de las Cumbres mundiales sobre medio
ambiente. Hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el
interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular
la información para no ver afectados sus proyectos”.
La encíclica de Francisco, que no está dirigida solo a los políticos, sino “a todas las personas de buena voluntad”, propone un cambio radical de estilo de vida para evitar que la tierra se siga convirtiendo “cada vez más en un inmenso depósito de porquería (…). Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos”.
En el primer capítulo, titulado “lo que está pasando en nuestra casa”, Jorge Mario Bergoglio aborda la interconexión entre la contaminación y el cambio climático, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, la gran desigualdad entre regiones ricas y pobres o la debilidad de las reacciones políticas ante la catástrofe ecológica.
La encíclica de Francisco, que no está dirigida solo a los políticos, sino “a todas las personas de buena voluntad”, propone un cambio radical de estilo de vida para evitar que la tierra se siga convirtiendo “cada vez más en un inmenso depósito de porquería (…). Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos”.
En el primer capítulo, titulado “lo que está pasando en nuestra casa”, Jorge Mario Bergoglio aborda la interconexión entre la contaminación y el cambio climático, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, la gran desigualdad entre regiones ricas y pobres o la debilidad de las reacciones políticas ante la catástrofe ecológica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario